¿Cómo era realmente el rostro de Cleopatra?

Alguna vez, te has preguntado ¿Cómo era realmente el rostro de Cleopatra?. Desde hace algunos años, Cleopatra  se ha convertido en una leyenda por su belleza y personalidad. Sin embargo,  gracias a estudios realizados, han determinado cuál era su aspecto físico real y a continuación te comentaré sobre ello y quien fue Cleopatra.

el rostro de Cleopatra

Cleopatra, Reina de Egipto

Cleopatra, reina del antiguo Egipto, era una mujer conocida por su gran belleza. De tal modo que, de acuerdo a la leyenda, los emperadores romanos se deslumbraban y volvían locos por la belleza de esta mujer. Su icónica belleza era inspiradora para artistas de la época, ya que, ella era la musa de sus hermosas obras. Esto se debía a que era una mujer con cualidades de seducción, a las que ningún hombre se podía resistir.

¿Quién fue Cleopatra?

Cleopatra fue la última reina, y la más joven, de Egipto, quien perteneció a la dinastía de los Ptolomeos. Estos últimos gobernaron el Egipto helenístico por casi tres siglos.

Cleopatra hereda el trono

Cleopatra fue hija de Ptolomeo XII, la casaron con su propio hermano, Ptolomeo  XIII, quienes heredaron el trono en el año 51 antes de Cristo. Sin embargo, entre ambos hermanos, se produjeron conflictos, que llevaron a la pérdida del trono por parte de Cleopatra. De tal modo que, Cleopatra escapa de Egipto, ya que, descubrieron que esta planificaba la muerte de su hermano.

Julio César apoya a Cleopatra

En esa época, durante las luchas civiles de Roma, se produce la persecución de Pompeyo por parte de Julio César, quien viaja a Egipto. De manera que, estando allí, Julio César aprovecha el conflicto entre Cleopatra y su hermano, y decide apoyar a la reina. Asimismo, en la guerra de Alejandría, donde mueren Ptolomeo XIII y Pompeyo, y, a raíz de esto, el trono es devuelto a Cleopatra. Por otra parte, Cleopatra llegó a despertar las pasiones de Julio César, con quien tuvo un hijo, llamado Cesarion

el rostro de Cleopatra

Cleopatra seduce a Marco Antonio

Posteriormente, asesinan a Julio César, y Cleopatra seduce a su sucesor, Marco Antonio, de quien se enamora. De tal modo que, fue amante de Marco Antonio, por más de una década con quien tuvo tres hijos. 

Te gustará leer: “Feng Shui para el 2021”

Octavio busca el control

Cuando Julio Cesar es asesinado, su heredero al trono, Octavio, batalló por una década contra Marco Antonio para obtener el control del Imperio Romano. Por lo tanto, Cleopatra trató de llegar a un acuerdo con Octavio, sin embargo, este exigía la muerte de su mayor rival, Marco Antonio. Por lo que, al morir Marco Antonio, Octavio podría mantener su liderazgo en Roma. De igual forma, Octavio podría haber perdonado a Cleopatra y a sus hijos, a excepción de Cesarión. Quien como hijo de Julio César, podría exigir su poder en el Imperio, como le correspondía.

El ejército de Octavio sigue avanzando hacia Alejandría, y es cuando Cleopatra se resguarda en su mausoleo y Marco Antonio decide luchar contra Octavio.

Octavio llega a Alejandría

Marco Antonio lucha en las puertas de la ciudad, sin embargo, las tropas de Marco Antonio se rendían y se cambiaban al lado de Octavio. 

Al vencer a Marco Antonio, las fuerzas de Octavio entran en Alejandría, y Cleopatra se mantenía resguardada en su gran mausoleo. En el cual estaba rodeada de perlas, plata, oro, y otros tesoros, los cuales juró que quemaría para que no fueran poseídos por los romanos.

el rostro de Cleopatra

Cleopatra se quita la vida

Octavio trató de convencer, sin éxito, a Cleopatra para que saliera de su encierro. Pero el único deseo de la reina era que sus hijos fueran salvados, especialmente Cesarión. 

La muerte de Cleopatra es todo un misterio, que no ha sido fácil descifrar. De tal manera que, algunos expertos dicen que se suicidó permitiendo que una serpiente la mordiera, lo cual era digno de la nobleza. Sin embargo, otros historiadores dicen que se suicidó, al ingerir un veneno, o clavándose una daga en el pecho.

Para Cleopatra, la victoria de Octavio sería completa al llevarla a Roma para exhibirla y humillarla, y con lo cual, celebraría la conquista de Egipto. Por lo tanto, Cleopatra decide no ser humillada por Octavio y por ello se suicida.

¿Cómo era realmente el rostro de Cleopatra?

Cleopatra fue la última reina que perteneció al antiguo Egipto, y su leyenda, consideraba  que ella era una mujer irresistible y seductora. Por lo cual, esto ha traído que, en los últimos años, se haya buscado investigar sobre su apariencia real. 

De tal modo que, se han hecho estudios que analizan la estirpe de Cleopatra, además, se han realizado observaciones en monedas egipcias, antiguas esculturas. Asimismo, se han analizado decoraciones que se encontraron en los templos ubicados al oeste del Nilo, en Egipto.

Plutarco y el rostro de Cleopatra

el rostro de Cleopatra
El verdadero rostro de Cleopatra

El filósofo griego Plutarco, decía que la belleza de la reina no era como se dice, es decir, que Cleopatra no era hermosa. Por lo tanto, él decía que su atractivo radica en que ella tenía un discurso que embrujaba. La Faraona Cleopatra conquistaba a los hombres gracias a su personalidad, a su forma de hablar, de expresarse y a su agradable tono de voz. Estos atributos eran un gran atractivo que apasionaron y atrajeron a Julio César y a Marco Antonio, quienes aunque eran mujeriegos, fueron atraídos por Cleopatra. Asimismo, esta atracción era aliñada con su gran personalidad, ya que, ella era capaz de crear una dinastía y unir al mundo romano y Egipto. Cuya herencia helenística y faraónica era capaz de dominar al mundo en la época antigua. 

Por lo tanto, el atractivo y belleza de Cleopatra se destacaba por su habilidad de persuasión al hablar. Asimismo, poseía un temperamento que motivaba y un tono de voz melodioso y agradable

El rostro de Cleopatra verdadero

En la actualidad no existen suficientes imágenes en las cuales se puedan apoyar fielmente los investigadores para determinar cómo era el rostro de la Faraona. 

Sin embargo, y de acuerdo con estudios, investigadores han determinado que, Cleopatra realmente era de nariz grande, y de labios muy delgados. Asimismo, determinaron que su mentón era de forma puntiaguda, su piel era de color oscuro, y su altura era de 1,52 metros. De igual modo, estos estudios concluyeron que Cleopatra era una mujer con sobrepeso. Sin embargo, la Reina Cleopatra se destacaba por su carisma e inteligencia, lo que la  hacía hermosa, atractiva e irresistible a grandes líderes.

El cuerpo de Cleopatra y las excavaciones

La última vez que Cleopatra fue vista, se encontraba muy arreglada y con su hermosa diadema en su mausoleo. Asimismo, y según Plutarco, se encontraba inclinada sobre un diván color oro, para el momento de su fallecimiento.  

Te gustará leer: “Los museos más famosos e icónicos del mundo”

Octavio preservó el cuerpo de Cleopatra y lo colocó junto a Marco Antonio, sin embargo, no se conoce el sitio donde se encuentran ambos cuerpos. Esto se debe a que, existen pocas muestras arqueológicas sobre Cleopatra, y el sitio donde vivía junto a sus antepasados. Por lo que, la majestuosa Alejandría se encuentra hoy en día 6 metros bajo el agua, lo que ha dificultado excavaciones e investigaciones del sitio. Esto ha sucedido por fenómenos naturales como terremotos, crecidas de mar, suelo hundido, además de guerras.

Alejandría antigua

Sin embargo, a pesar de esto, en la actualidad, han decidido investigar y excavar bajo el mar, creando un mapa de la antigua Alejandría. En estas excavaciones se han conseguido esfinges grandes de piedra, planchas de caliza que se utilizaban para pavimentar, columnas, entre otros.

La historia de Cleopatra ha sido también una inspiración para Shakespeare y para otros artistas. Fue una mujer fascinante en belleza, inteligencia e historia. Y a ti, ¿Qué te parecen los hallazgos del rostro real de Cleopatra? 

2 comentarios en «¿Cómo era realmente el rostro de Cleopatra?»

    • Excelente disertación de la Dra. Onorato. Debéis tener más personal estudioso,investigativo e insidioso, a fin de lograr amalgamar hipótesis valederas, para la obtención de la verdad verdadera.

      Responder

Deja un comentario