Los 7 mejores hábitos para mejorar en el estudio

Aplicar los mejores hábitos de estudio es la clave para ser un excelente estudiante.

Los hábitos de estudio son esenciales para lograr el éxito dentro del mundo académico, sin importar si hablamos de primaria o incluso la universidad. Afortunadamente, para adquirirlos de forma eficaz y eficiente, podemos recurrir a asesorías escolares en línea, y recibir el consejo de los mejores profesionales en el área. 

Para comenzar, debemos entender que al hablar de hábitos de estudio nos referimos a la práctica constante de actividades, acciones o conductas que incluimos dentro de la rutina con el fin de mejorar la capacidad de aprendizaje y, desde luego, nuestro rendimiento académico.

Ahora bien, existen algunos hábitos sencillos que podemos adquirir con constancia y que nos resultarán altamente efectivos.

¿Dónde estudiar?

Lo primero que debes hacer para comenzar a adquirir buenos hábitos de estudio, es elegir y preparar el lugar adecuado. Lo ideal es que dicho espacio esté equipado con todo lo que puedas necesitar a la hora de estudiar.

Libros, libretas de apuntes, lápices, y sobre todo, tranquilidad. Es importante que puedas concentrarte sin interrupciones durante el período de estudio. Así que asegúrate de tener todo a la mano antes de empezar.

Hablando de concentración

Mientras que algunas personas se sienten estimuladas escuchando música mientras estudian, otros prefieren el silencio. Elige la que te siente mejor y te lleve a la obtención de mejores resultados.

Eso sí, toma en cuenta que la música ideal para estudiar es instrumental y serena, como la música clásica, por ejemplo que estimula el cerebro. Por el contrario, las canciones con letras alejan tu mente del tema de estudio, generando una distracción y por tanto, pérdida del objetivo.

Lo ideal es que logres aumentar tanto tu concentración como tu creatividad y tu capacidad de comprensión.

Organiza tus horas de estudio

Establece un horario dentro de tu rutina y planifica tus tareas de forma que puedas dedicar un tiempo a tus estudios, de forma constante. Gracias a esto puedes mantenerte al día con los objetivos de las materias, sin correr el riesgo de quedarte atrás.

Una forma de cumplir con el horario de estudio es asistir a asesorías o clases particulares. Para ello plataformas como superprof.mx ofrecen facilidades de horarios, e incluso puedes elegir el profesor que pienses que te complementa mejor. Hasta pueden ayudarte a desarrollar tu tesis, si se trata de un nivel universitario.

Construye un horario con bloques por materia, para que puedas distribuir mejor tu tiempo y dedicarle esfuerzo a cada una de ellas, tomando en cuenta los niveles de dificultad que presentan para ti.

Una constante autoevaluación

Muchas veces al estudiar nos volvemos algo “ambiciosos” y nos proponemos metas demasiado fuera de nuestro alcance. Esto nos lleva a la frustración y posteriormente, la ansiedad.

En lugar de eso, plantéate objetivos que puedas cumplir en plazos de tiempo cortos y realistas, para poder evaluar tus avances. Esto te mantendrá incentivado y paulatinamente, podrás aumentar tu nivel de exigencia.

Un profesor o asesor educativo puede supervisar estos objetivos y evaluar tus logros. Además, en caso de dudas, te ayuda a despejarlas más fácilmente, evitando cargas con las “lagunas cognitivas” que tantos problemas causan a futuro.

Toma descansos cortos

Estudiar duro no significa mantener la nariz pegada a los libros, es importante refrescar la mente y evitar el embotamiento.

Lo ideal es darle a los pensamientos unos 10 minutos de receso para regresar con las ideas más claras. Así, los nuevos conocimientos se “adhieren” con mayor naturalidad e incluso, en el caso de las matemáticas, por ejemplo, notaremos que encontramos soluciones con mucha más facilidad.

Este tiempo de descanso puedes tomarlo cada 20 a 45 minutos, dependiendo del nivel académico.

Premia tus logros

Cada vez que logres un objetivo, regálate algo. Puede ser una película que has deseado ver en la televisión, o preparar tu platillo favorito. Cosas sencillas, pero que te hagan sentir bien contigo mismo, por haber alcanzado una de tus metas.

La motivación constante es una excelente aliada para mejorar tanto la capacidad de aprendizaje como para afianzar la constancia de los hábitos de estudio.

Aparta todas las distracciones

Durante el tiempo que has establecido para estudiar, mantente concentrado y evita todo lo que llame tus pensamientos lejos del tema que estás trabajando.

Nada de teléfonos móviles, televisores encendidos o cualquier otro elemento que pueda generar una distracción. Las redes sociales deben esperar a que lleguen tus minutos de descanso para recibir tus comentarios y “likes”.

No dudes en buscar apoyo

Los profesores particulares y asesores educativos pueden ser de gran ayuda, no solamente para estudiantes de primaria. Cualquiera que sea tu nivel académico, siempre te verás beneficiado si recibes la guía de un profesor particular que te permita fortalecer tus debilidades.

Elige un profesor que tenga afinidad contigo y con quien te sientas a gusto, para ayudarte a mantener tus hábitos de estudio, disipar dudas e incentivar tu sed de conocimientos.

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