Meditación mindfulness: cómo ayuda a recuperar el equilibrio emocional

La meditación mindfulness es un medio que es practicado por muchas personas que atraviesan momentos críticos en estrés y ansiedad en función de conseguir recuperar un poco lo que es el equilibrio emocional para poder seguir adelante afrontando los desafíos del día a día.

Es un paso muy importante para la sociedad y también, a nivel personal, conseguir nuevas maneras de canalizar o gestionar aquellas emociones que nos repercuten de forma negativa, por ello, aprender sobre la meditación mindfulness puede resultar muy beneficioso para quien aspire a un mejor cambio o desenvolvimiento emocional.

¿De qué se trata la meditación mindfulness?

Se basa en entrar la mente para que esté mejor preparada ante situaciones complicadas, entrenada para dar mejores reacciones o respuestas de las circunstancias y que la misma no nos deje llevar por estímulos externos. Al mindfulness se le hace referencia como el arte de estar conscientes o, mejor dicho, el arte de estar despiertos.

Digamos que puede tener parecido a los principios de la mayoría de las artes marciales que buscan entrenar la mente para que esta pueda actuar de la mejor manera ante situaciones dominadas por el estrés o, incluso, puede simplemente tratarse de circunstancias en las que nuestro cuerpo se vea afectado por temas externos, como el impacto que puede tener la presión atmosférica en nuestro cuerpo. Solo que la meditación mindfulness se enfoca más en querernos como instrumentos de calma, compasión y claridad.

Este tipo de meditación se centra más allá de solo realizar una serie de ejercicios o acondicionamiento físico, se presenta como un estilo de vida basada en técnicas y filosofías que buscan mejorar la calidad de vida de la persona.

¿De dónde surge?

Una de las mejores y más precisas definiciones sobre el mindfulness es expresada por el “padre del mindfulness”, Dr. Jon Kabat-Zinn, y la misma dice que se trata de “la capacidad de prestar atención de manera intencional al momento presente, sin juzgarlo”.

Si hablamos un poco de los antecedentes de este método desde la mano de Kabat-Zinn, nos remontamos a los años ochenta, cuando el doctor, luego de sus viajes a Tíbet, experimentó los mejores efectos posibles de la meditación con relación al estado de salud de las personas. El efecto fue tan impresionante para Kabat-Zinn que llevó la meditación como una práctica para sus pacientes que tenían dolores y estrés crónicos.

Como podía esperarse de los resultados, se consideraron positivos, de tal manera que optó por fundar la Clínica de Reducción del Estrés para la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts, misma institución clínica que está indiscutiblemente sustentada por el mindfulness.

La razón por la que el doctor consiguió el mérito con el desarrollo de las prácticas basadas en el mindfulness se debe a que él se encargó de combinar sus enseñanzas orientales con los más novedosos avances en el campo de la neurociencia, ofreciéndole al mundo un medio de sanación un poco más natural y, a su vez, que estuviera al alcance para cualquier persona.

Kabat-Zinn tiene el reconocimiento a consecuencia de sus actos beneficiosos sobre el mindfulness, además de mencionar que los estudios sobre la neurociencia que eran relacionadas con los ámbitos de salud, empresarial y educativo, tuvo un desarrollo considerable en el resto del mundo, llegando incluso a ser hoy en día una necesidad para muchos, más allá que solo un tema de moda para la sociedad.

Beneficios del mindfulness

Es importante tener en cuenta que, como en cualquier otra disciplina, los beneficios destacarán cuando la persona sea constante y disciplinado en su práctica. Ejercer el mindfulness de forma regular puede aportar muchos aspectos positivos para el estilo de vida que lleva una persona, englobando asuntos cognitivos, espirituales y/o emocionales.

Algunas personas también complementan estos ejercicios con otros médotos de relajación, así como también usan los mantras para incrementar la energía.

  • Ayuda a la mejora del bienestar general (físico y mental)
  • Enseña a las personas sobre cómo expresar o gestionar de mejor manera el estrés y tensiones que se presentan en la cotidianidad
  • Disminuye el dolor
  • Incentiva al desarrollo de la habilidad de encontrarnos en el aquí y ahora

Practicar el mindfulness es disponerse a un viaje de aprendizaje, desconectando nuestro ser y mente de todo lo que puede suponer tensión en nuestra vida, incluyendo principalmente a la tecnología, buscando conseguir un equilibrio con lo tecnológico. La idea es comprender que nuestro único momento real en la vida es el presente, el pasado solo puede existir en un recuerdo y el futuro solo lo conforma nuestra imaginación.

El “aquí y ahora” es la puerta a conseguir y experimental la paz interior, el amor y la felicidad.

Ejercicios del mindfulness

Algunos de los ejercicios de la meditación mindfulness son sencillos de realizar, pero de igual manera requieren de constancia para conseguir mejores resultados de sus prácticas.

  • Mindfulness de tres minutos: puede considerarse un ejercicio inicial, ya que va sumando un minuto por cada día que pasa hasta llegar a los 15-20 minutos/días. Puede practicarse en cualquier lugar donde te sientas cómodo y enfocado.
  • Respiración para el aquí y ahora: es recomendado para alejarnos del piloto automático que podemos cargar día a día. Consigue a que la atención se centre en el presente, influyendo enormemente en los pensamientos, preocupaciones, recuerdos e imágenes que no dejan tranquila nuestra mente.
  • Autoescaneo: el body scan tiene como finalidad conseguir la conexión con nuestro cuerpo, a fin de rechazar las sensaciones desagradables, pero no depender ni apegarnos de las agradables. El registro de nuestro cuerpo debe iniciar de pies a cabeza, sin dejar pasar por alto ninguna zona de nosotros mismos.

¿El mindfulness se aplica a los niños?

Actualmente, se habla mucho de que el mindfulness es un tema en auge en lo que se refiere a la práctica de meditación entre los niños. Se le atribuyen beneficios como la ayuda de la concentración y orientación a la atención y ejercicio del cerebro a la gestión emocional.

Entre otros de los aspectos destacables sobre el mindfulness en los niños es que este tipo de meditación lo que busca es despertar la curiosidad, percepción y atención, que haya estímulos sobre la capacidad de asombro, convertir o desarrollarse en un ser que es capaz de conectar con el exterior desde un interior confiado y relajado.

Aprender desde pequeños desde el mindfulness puede ser clave para la gestión emocional una vez que pasen los años y que las nuevas responsabilidades como adolescentes, jóvenes y adultos no nos representen situaciones que sean (casi) imposibles de manejar o enfrentar. La intención es que, desde niños, la ansiedad y el estrés no sean tan grandes que no podamos manejarlos, sino, al contrario, saber cómo actuar con ellos.

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